Sábado, Mayo 19, 2012
   
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El libro de las nubes

Por Redacción

El personaje del libro es Tatiana, quien según afirma su autora “tiene algún tipo de inestabilidad mental, pero también es en gran parte producto de su soledad y la alienación”. Nos dice que “el avistamiento de la U-Bahn en la escena de apertura deja una huella y aunque trata de alejarse de ella, la imagen reaparece bajo diferentes apariencias”. Menciona a otros dos personajes: el Doktor Weiss y Jonas el meteorólogo, que existen a través de sus ojos. Todo lo que sabemos acerca de ellos es por sus propias percepciones, y estas se basan en la especulación y su propia lógica deductiva. Cloe construye el mundo de los vivos dentro de su mente, es un extraño pero profundo definir la realidad.

Buscó crear un personaje en el ámbito de la ambigüedad, que se transmuta entre la fantasía y la realidad, como una ironía dramática cuando ve a Hitler disfrazado de anciana en el metro, rodeado de sutiles guardaespaldas.

Propone que Berlín es el personaje central de la novela, pero no como un entorno estático, sino como las experiencias de cada personaje, que reflejan la complejidad y la evolución de la ciudad.

Uno de los temas principales de la novela es la fragmentación: la mental, la atmosférica y las urbanas. En cierto sentido, cada personaje encarna una de ellas. Berlín como ciudad ha sido reconstruida, pero sigue siendo vulnerable a ciertas formas de colapso, siempre al borde de algún tipo de fragmentación, en este momento sobre todo ideológica.

En general, la crisis interna de Tatiana se proyecta en la ciudad. Berlín es una ciudad sin un centro. Tatiana es en muchos sentidos un ser humano sin un centro.

Ella se dedica a una búsqueda continua de las constantes (la torre de televisión, el tonto en su puesto), con el fin de dar su vida algún tipo de continuidad y también para contrarrestar el flujo de la historia y las fluctuaciones en el clima.

Los estratos de la arquitectura de una ciudad pueden corresponder a las capas de la conciencia, en el sedimento, individual y colectivo, que se acumula con el tiempo. Cada tipo de arquitectura cuenta una historia diferente. Y uno todavía encuentra muchos rastros de los intentos de encubrimiento y la supresión que se han producido en las últimas décadas, en particular. El perro negro Xolo es como el conejo blanco de Lewis Carroll –su aparición, las señales de algún tipo de portal son como una apertura a otro mundo, otro nivel de conciencia.

El libro de las nubes sin duda se puede leer como una especie de fábula o  alegoría. Ella es un personaje del folclore y, como tal, la figura más arquetípica de la novela. Ella parece venir de otro lugar y otro siglo y está en contradicción con su entorno urbano.

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